jueves, 5 de agosto de 2010

Mi crónica del IronMan de Regensburg 2010


Para este mi segundo IM, elegí el que se celebraba por vez primera en la ciudad Bavara de Regensburg (Ratisbona), a 115km al norte de Munich por una perfecta autopista, junto al río Danubio. La ciudad tiene un casco histórico muy bonito (tipo Toledo pero en Alemán) y una Catedral del S.XII cutas torres aparecen como símbolo de la prueba.
Dado que era la primera edición de esta prueba carecía de referencias de la organización y recorridos, pero debo decir que ha sido perfecta y me llevo un gran recuerdo, por lo que sin duda lo recomiendo con 3 salvedades:
  1. El tiempo es muy variable: a pesar de que el día de la prueba tuvimos sol y 30º solo 48 horas antes estaba lloviendo y la temperatura era de solo 18º. De los 6 días que estuve allí en 5 el cielo estuvo cubierto y llovió 3 días.
  2. El lago es bastante estrecho y poco profundo, lo que hace que la temperatura del agua oscile entre 23-24º. Hay grandes posibilidades de no poder usar el neopreno en la natación.
  3. La bici no es tan fácil como en otras pruebas de Alemania. Se sube dos veces un puerto tipo Cruz Verde (Madrid) y en los tramos más llanos el aire puede ser una complicación
Llegué allí el miércoles previo antes para revisar los recorridos, retirar los dorsales y asisitir a la imprescindible charla técnica. Busqué un hotel rural a pie del tramo de subida, en el entorno del parque nacional del bosque de Baviera.
Como he dicho, los tres días previos llovió y las temperaturas fueron bastante bajas (ahora entiendo porque los alemanes quieren vivir en Mallorca), lo que me tuvo preocupado en los últimos entrenamientos en los que me puse como una sopa. Incluso me llovió cuando fui a comprobar el circuito de natación!!
La retirada de dorsales es en un edificio histórico junto al Río, y la feria está instalada en el Paseo junto al río y en una centrica plaza del casco histórico. No tuve colas y todo era bastante claro. Todo el mundo habla inglés y fueron muy amables. Mi número de la suerte esta vez fue el 459
El sábado por la tarde se pasa el control de material, que queda bajo control de la organización y todo queda preparado para el gran día. La organización es perfecta: te hacen una foto al entrar a la zona de transición con todo el equipo yotra igual al salir de la prube al día siguiente para comprobar que no te llevas la bici del vecino. Además para entrar a la T1 debes ir en todo momento acompañado de un voluntario que te explica la ubicación de tu puesto y te ayuda a montarlo todo para el día siguiente, incluso te cubren la bici por si llueve.


Ya estaba todo montado pero aún había alguno nadando en el lago a pesar de que quedaban solo unas horas para la prueba
Cené con la familia en un Italiano y siguiendo la tradición comí toda la pasta que pude meterme en el cuerpo junto con una jarra de cerveza alemana.
No pude dormir bien y me levanté de la cama a la 4:30am para desayunar fuerte y preparar los últimos detalles. Calculo que en las últimas 24 horas me tomé unas 8.000 calorias, lo que es imprescindible para una prueba de este tipo. A las 5:30am salimos para el Lago Guggenberger donde se realizaba la prueba de natación. Me acompañaron mi mujer y mis dos hijas, que estuvieron animándome durante toda el día. Para empezar la primera sorpresa: un super-atasco de tráfico para llegar hasta el punto de salida mientas veíamos salir el sol junto al Danubio.

La organización de la prueba fue perfecta en todo momento, y la salida se dio a las 7 am, en un día precioso de cielo azul y sin nubes en el cielo. Recuerdo que pensé que era un privilegiado de estar allí y que iba a disfrutar la experiencia al máximo.

El circuito de agua lo peor de esta prueba, es complicado por feo, estrecho y tiene muchos giros en los que te caen bastantes golpes de lo más de 1.800 nadadores. Siguiendo el consejo de Jaime me situé a la derecha de la salida y decidí apostar por nadar pegado a la línea de boyas. A pesar de que a los 100m ya tuve el primer problema al recibir una patada en la cara que me dejó el ojo derecho tocado para el resto del día (aún lo tengo) creo que acerté, ya que la mayoría de gente optó por nadar por el exterior. Aunque no pude nadar relajado hasta el último km, pues continuamente estaba recibiendo golpes de otros nadadores, el tiempo final estuvo entre lo previsto: 1h 09min



A toda velocidad me quité el neopreno y me equipé de ciclista para empezar la segunda parte de la prueba. El recorrido era bastante más duro de lo previsto, aunque mucho menos que el de Lanzarote. Se trataba de un circuito a 2 vueltas con 1 puerto irregular de unos 15km subiendo desde el río hasta el pueblo de Brennerg y que incluía 3 tramos de unos 2km al 8% intercalados con varios tramos asequibles de menor pendiente. Tras la bajada correspondiente, el resto del recorrido era básicamente plano, con algunos toboganes, pero se podía ir acoplado metiendo un 52 x11. Comenzó a hacer bastante calor desde la segunda hora, por lo que aproveché la bici para comer e hidratarme todo lo posible: me tomé 12 geles powerbar, 4 medios plátanos, una barrita energética y 6 bidones de isótonico que fui tomando en las estaciones de avituallamiento muy completas que había cada 20km, para llegar a Regensburg exactamente en 6h 00 min.

Comencé la Maratón a las 14:20h con un sol de justicia. La bolsa de transición llevaba toda la mañana al sol y la botella de plástico con geles de su interior parecía sopa. Me calcé las zapatillas, me embadurné de crema solar y salí al circuito al que tenía que dar 4 vueltas. Mi mujer y mis hijas me esperaban en el km 2, y verlas fue una gran alegría, de hecho mis hijas estaban colaborando a repartir hielo y agua en una de las estaciones y me las encontré sin esperarlo.

A partir de allí empezó lo más duro, con las piernas como palos tocaba estar más de 4h corriendo a 30º al sol. Había una estación de avituallamiento cada 2km y comencé una rutina que repetiría 20 veces durante los siguientes 40 km: hielo en la gorra para mantener fría la cabeza, 2 esponjas con agua fría en los hombros bajo la equipación, 1 vaso de cola fría y 1 trago de power-gel.

El recorrido tenía 2 partes diferentes, la primera de unos 4km por el centro histórico de la ciudad, con mucho público animando pero con suelo de pavés. La segunda por los parque de la ribera del Danubio, con varias subidas rompepiernas y poca gente animando. En el km 7 me dobló el campeón de la prueba (Faris), que estaba terminando su última vuelta, y a partir del km 12 mi ritmo de carrera se convirtió casi en un paso de procesión de Semana Santa, mientras pensaba mentalmente "Javier, tenías que haber entrenado más la carrera".

Hice la primera Media Maratón en 2h 14min, y aún pensaba que podía hacer sub 12h si repetía tiempo en la segunda parte, pero la petada fue de escándalo y cuando se esfumó el objetivo me relajé (quizás demasiado) ya acabé cediendo demasiado tiempo al final. El aspecto mental es algo que tengo que trabajar más.


En cada vuelta te entregaban una pulsera de color distinto:1ª verde, 2ª amarillo, 3ª azul y 4ª rosa. Al final ya solo quieres la maldita pulsera ya que cuando tenías las 4 podías finalmente entrar a los últimos 200m que te llevaban a Meta.



La llegada de una prueba de este tipo es alucinante, con gradas llenas de público aplaudiendo a ambos lados, el speaker del evento anuncia tu nombre y nacionalidad mientras pronuncia la famosa frase: Congratulations Javier, you are an Iron Man. Aunque el tiempo final para mi es lo de menos, acabé en 12h 26 min , puesto 970 de 1842 participantes, 217 de 353 en mi grupo de edad (40-44). Para lo que entrené me doy por satisfecho, aunque el sub12h lo tuve a tiro y no aguanté el tirón...


Próxima Parada: IronMan Lake Placid 2011, ya estoy apuntado jejeje